El viernes 7 de noviembre, se vivió una noche de emociones intensas, para el boxeo argentino.
Desde los clubes, los gimnasios y los hogares, cientos de personas siguieron por pantalla la pelea que enfrentó a Karen “Burbuja” Carabajal con la italiana Pamela Malvina Noutcho Sawa por el Título Mundial Vacante IBO.
Desde el primer round, ambas boxeadoras mostraron energía, decisión y ambición por el cinturón. La representante de La Boca, firme en su estilo técnico, comenzó de menor a mayor. A medida que avanzaban los rounds, la argentina encontró su ritmo, soltando combinaciones precisas y aprovechando su largo alcance para dominar la distancia.
Fue a partir del quinto asalto cuando la pelea empezó a inclinarse. Las manos de Karen llegaron más claras, y su boxeo inteligente fue desgastando a la local. En el séptimo round, una potente descarga provocó la caída de Noutcho Sawa, un momento que hizo vibrar a toda la Argentina: el país entero se levantó con "Burbuja".
Sin embargo, lo que debía marcar un punto de quiebre en la pelea se transformó en el inicio de la polémica.
El conteo de protección no pareció reflejar en las tarjetas la ventaja que la argentina había conseguido. Desde ese momento, la italiana comenzó a ensuciar la pelea con empujones y choques de cabeza que el árbitro no sancionó ni advirtió, generando una sensación de injusticia que creció round tras round.
Karen, sufrió una lesión en el octavo rounds, producto de uno de esos choques. Ella siguió con coraje y determinación. Su esquina, serena pero firme, le pedía: “Boxeá, Burbuja, que estás a poco de ser campeona”. Y así lo hizo. Con inteligencia, desde la larga, media y corta distancia, mantuvo el control de la pelea mientras la italiana, sin recursos claros, presionaba sin eficacia.
Al sonar la campana final, el rostro inflamado de Carabajal contrastaba con su espíritu intacto. Había dejado todo arriba del ring. En su esquina, la alegría era contenida, pero real: sabían que habían hecho el trabajo, que habían ganado.
Entonces llegó el momento de las tarjetas.
97-92 para Sawa.
94-95 para Carabajal.
95-94… también para Sawa.
El resultado final desató la indignación. Las redes, los clubes y los medios locales coincidieron que la argentina había sido superior. No fue sólo una derrota deportiva, sino una sensación de robo, de esas que duelen más que un golpe al mentón.
Desde Defensores de La Boca, donde la pelea fue transmitida y seguida por alumnos, familias y amigos, los aplausos no se apagaron. Para todos ellos, Karen “Burbuja” Carabajal fue y es la verdadera campeona.
Una noche que quedará marcada no sólo apuntando al fallo de la pelea, sino también a las promotoras del boxeo. A la espera de saber si hay reclamos por parte de Mario Margossian el promotor de Carabajal. Y si se logrará obtener otra oportunidad mundialista para la argentina de La Boca.

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