Olímpico en Río 2016 y campeón panamericano en 2019, el pentatleta nacido en San Martín construyó una carrera atravesada por la disciplina, la competencia y una particular historia familiar.
Cinco disciplinas en una sola competencia obligan a una versatilidad propiedad de los apasionado por el deporte. Esgrima, natación, equitación y las pruebas combinadas de tiro y carrera forman parte de un universo en el que Emmanuel Zapata aprendió a moverse con naturalidad. Desde San Martín hasta los grandes escenarios internacionales, su historia fue escrita a fuerza de entrenamiento y perseverancia.
El primer gran golpe llegó en 2011, durante los Juegos Mundiales Militares de Río de Janeiro. Allí consiguió la medalla de bronce en la prueba individual masculina y se convirtió en el primer argentino en subir al podio de esa competencia. Fue una señal de lo que vendría.
Cinco años después alcanzó la cita soñada. En los Juegos Olímpicos de Río 2016 defendió los colores argentinos y finalizó en el puesto 30. La experiencia olímpica se sumó a sus actuaciones en los Mundiales de Varsovia 2014 y El Cairo 2017, donde alcanzó las fases finales.
Pero 2019 resultaría particularmente generoso. En Lima, durante los Juegos Panamericanos, consiguió la medalla de bronce en el relevo masculino junto a Sergio Alí Villamayor. Y en el Campeonato Panamericano de Pentatlón se quedó con el título individual, después de haber sido subcampeón en 2014 y tercero en 2013.
El deporte también aparece en su casa como una tradición compartida. Emmanuel es hermano de los pentatletas Nahuel, Ayelén y Pamela Zapata, mientras que su esposa, Iryna Khokhlova, también recorrió el mismo camino competitivo.
Y entre entrenamientos, viajes y competencias apareció otra faceta: la literatura. Zapata es autor de "Los gladiadores de hoy", cuento incluido en la antología "Pelota de papel".
Este 7 de octubre, al celebrar sus 40 años, el repaso de su carrera reúne medallas, escenarios olímpicos y una vida que todavía conserva el espíritu de quien siempre eligió seguir avanzando.















