Carlos Mauricio Espínola celebra hoy su cumpleaños. El correntino que llevó al yachting argentino hasta cuatro podios olímpicos también supo trasladar su vocación de servicio a la política.
La historia de “Camau” Espínola cabe en cuatro medallas, pero no se explica solamente con ellas. Hay detrás una carrera de doce años en la que el correntino consiguió permanecer entre los mejores del mundo y convirtió cada participación olímpica en una nueva página de gloria para el deporte argentino.
Atlanta 1996 con una medalla de plata en Mistral. En Sídney 2000 volvió a subir al segundo escalón del podio. Atenas 2004 y Pekín 2008 encontraron a Espínola en otra embarcación, el Tornado, compartiendo la competencia con Santiago Lange y obteniendo dos medallas de bronce.
Cuatro Juegos, cuatro preseas. Dos de plata y dos de bronce. Una marca que lo convirtió en el primer deportista argentino en alcanzar esa cantidad de medallas olímpicas. También fue abanderado de la delegación nacional en Sídney y Atenas, y recibió el Olimpia de Oro en 1996. Los Konex de Platino de 2000 y 2010 completaron el reconocimiento.
Corrientes lo vio nacer el 5 de octubre de 1971 y también lo recibió cuando el deporte dejó paso a otra etapa. Fue intendente de la capital provincial, secretario de Deportes de la Nación y, desde diciembre de 2015, senador nacional.
Hoy cumple años. Y aunque los despachos hayan reemplazado a las regatas, queda una imagen difícil de borrar: la de “Camau” buscando el rumbo, con la bandera argentina cerca y el horizonte como destino.
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